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Pensamiento Educativo. Revista de Investigación Educacional Latinoamericana
Pensamiento Educativo. Revista de Investigación Educacional Latinoamericana
Pensamiento Educativo. Revista de Investigación Educacional Latinoamericana
Volumen 42, Número 1.

Forma de citar este artículo:
García, E.(2011). Las congregaciones religiosas en la historia de la educación chilena. Pensamiento Educativo. Revista de Investigación Educacional Latinoamericana, 42(1), 43-56.

LAS CONGREGACIONES RELIGIOSAS EN LA HISTORIA
DE LA EDUCACIÓN CHILENA

Religious congregations in the history of Chilean education

Enrique García Ahumada, F.S.C.*

Resumen

El presente artículo es un avance en la investigación de que en cada área de la cultura y en cada diócesis del país estamos invitados a realizar para mostrar la contribución de los católicos a la sociedad y a la cultura chilenas. Cada institución u organización católica está invitada a publicar la contribución de los católicos a las ciencias filosóficas, matemáticas y naturales, a las artes visuales, musicales o kinéticas, a la técnica ya sea medicinal, jurídica, económica, política, a las obras benéficas, donde no somos ni hemos sido insignificantes ni pasivos. Por orden cronológico se presenta cómo los cristianos católicos han contribuido, en múltiples formas originales, a la calidad y equidad de la educación chilena.

Palabras clave: congregaciones religiosas y contribución católica a la educación, educación familiar, educación de adultos

Abstract

This article is an advance of the research that each cultural area and each dioceses in the country is invited to perform in order to show catholics’ contribution to both Chilean society and culture. Each catholic institution or organization is invited to publish contributions from catholics to the philosophical, mathematical and natural sciences, the visual, musical or kinaesthetic arts, the technical dimension whether medical, juridical, economic, political and to charity work where we are not, nor have been, meaningless or passive. Contributions made in several original forms by christian catholics towards quality and equity are chronologically presented.

Key words: religious congregations, catholic contribution to education, family education, adult education

* Coordinador del Magíster en Educación Religiosa del Instituto de Ciencias Religiosas de la Universidad Católica Silva Henríquez, miembro de la Sociedad de Historia de la Iglesia en Chile y del Sector Educación de la Comisión Bicentenario del Arzobispado de Santiago, egarcia@ucsh.cl

Rev. Pensamiento Educativo, Vol. 42, 2008. pp. 43-56

Las congregaciones religiosas en la historia de la educación chilena

Enrique García Ahumada

El presente estudio, sugerido por la Comisión Bicentenario del Arzobispado de Santiago y presentado en versión preliminar en su Sector Educación coordinado por el Prof. Dr. Ernesto Schiefelbein, Premio Nacional de Educación, es un avance en la pesquisa que en cada área de la cultura y en cada diócesis estamos invitados a realizar para mostrar la contribución de los católicos a la sociedad y a la cultura chilenas. Queremos evitar que se repita la monserga común en la prensa del primer centenario de que Chile celebraba la independencia no sólo de España, sino de la Iglesia Católica que había apoyado a la monarquía. Cada institución u organización católica está invitada a publicar la contribución de los católicos a las ciencias filosóficas, matemáticas y naturales; a las artes visuales, musicales o kinéticas; a la técnica ya sea medicinal, jurídica, económica, política; a las obras benéficas, donde no somos ni hemos sido inocuos ni pasivos.

Los llamados a estar con Jesucristo en comunidad para anunciar su Evangelio (ver Mc 3, 14) han contribuido en múltiples formas originales a la educación chilena, lo cual aquí se presenta por orden cronológico de aparición.

1. Dieron la educación gratuita propiciada por el Estado

Isabel la Católica ordenó en 1503 erigir en cada población en la isla de Haití una iglesia con su escuela, lo cual cumplieron los franciscanos desde 1505. La llamada Junta Magna convocada en 1568 por Felipe II, a la que asistieron los futuros virreyes Martín Enríquez para México y Francisco de Toledo para Perú, urgió poner escuela en cada poblado, con enseñanza de la doctrina cristiana en lengua local si no sabían castellano, lectura y escritura en castellano, canto, música, danza y algunos oficios, lo cual realizaron presbíteros doctrineros seculares y religiosos. Así, por razones misioneras, la corona española consideró la educación como responsabilidad del Estado mucho antes de la Ilustración, representada por Federico Guillermo I de Prusia, quien desde 1713 propuso formar ciudadanos dóciles y buenos funcionarios, aunque su Plan General de Escuelas de 1736 con dirección e inspección estatal dejó el financiamiento a las parroquias o a sociedades escolares. En 1786 y en 1817 decretos reales españoles exigían poner escuelas pías en parroquias y conventos1.

Bernardo O’Higgins mandó en 1822 por decreto a cada convento masculino mantener escuelas de primeras letras. Las tenían los franciscanos desde 1622 en Quillota antes de la fundación de la ciudad, después en Malloa2, luego en Copiapó, La Serena, Santiago,

1 García Ahumada, F.S.C., E. Los cristianos en la historia de la educación. Vol. II. América excep

tuando Chile Republicano. Santiago, Tiberíades, 2007. 2 Iturriaga, O.F.M., R. Casas, misiones y lugares de la Orden de Hermanos Menores en Chile.

“Publicaciones del Archivo Franciscano” Nº 85 (2005), pág. 18.

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El Monte, Curicó, Chillán, Arauco, Santa Bárbara y Castro3, lo cual se multiplicó en muchos otros lugares antes de la Ley de educación gratuita de 1860. Los dominicos tenían escuela desde 1676 en Santiago, otras en sectores rurales de los alrededores y en Valparaíso desde fines del siglo XVIII4.

2. Incorporaron las artes plásticas y musicales a través de la educación religiosa

Desde la fundación de Santiago en 1541 los mercedarios animados por Fray Antonio Correa enseñaban el catecismo cantado5. El Padre Luis de Valdivia, para dar calidad a la educación religiosa, trajo en 1612 para las casas de la Compañía de Jesús cuadros religiosos pintados en Lima por el cuzqueño Juan Rodríguez Samanez6. El obispo franciscano de Concepción de 1623 a 1630 Fray Luis Jerónimo de Oré, misionero para quien “la escuela es como ánima de todo un pueblo, para ser mejor doctrinado y regido, y donde no la hubiere faltará todo lo dicho de doctrina, música, ornato y servicio de las iglesias, altar y coro”, con vehemencia promovió en la catequesis la poesía y la música acompañada de flautas, chirimías y trompetas “para el fin principal de la conversión de los indios y confirmación en la fe católica”, como dice su Symbolo Catholico Indiano7.

3. Iniciaron la escolarización de indígenas

Ya se mencionaron las escuelas parroquiales elementales, destinadas originalmente a los indígenas. Isabel de Landa, Isabel de Palencia y su sobrina Isabel de Jesús comenzaron en 1563 en Osorno la educación de las indígenas entre las cuales admitían novicias en su beaterio de Santa Isabel de Hungría, que el provincial franciscano transformó en clarisas con Regla adaptada, y el obispo Antonio de San Miguel erigió canónicamente en 1573 anexando un colegio de pago, obras que mantuvieron hasta el incendio de las

3 Iturriaga, O.F.M., R. Las escuelas franciscanas. Santiago, “Publicaciones del Archivo Franciscano”

Nº 2 (1989), pág. 17. ID. Contribución de los franciscanos a la educación, “Anuario de Historia

de la Iglesia en Chile” 15 (1997) 47-61. Abrevio esta revista AHICH. 4 Ramírez, O.P., R. Los dominicos y la educación en Chile. AHICH 16 (1998) 129-13. 5 P. Gazulla. Los primeros mercedarios en Chile. 1535-1600. Santiago, Imprenta Ilustrada,

1916, 35. 6 García Ahumada, F.S.C., E. Luis de Valdivia, nuestro primer catequeta. AHICH 13 (1995) 9-16. 7 Fray Luis Jerónimo de Oré. Símbolo Católico Indiano. Lima, Antonio Ricardo, 1598. Edición

facsimilar dirigida por Antonine Tibesar, OFM, Lima, Australis, 1992, Prólogo del P. Julián Heras,

OFM, Cuarta sección, párrafo XII.

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ciudades del sur por los indígenas al fin de ese siglo, debiendo huir a Chiloé y en 1604 al actual Puente Alto8.

El Colegio o Seminario de Naturales en Chillán atendido por los franciscanos enseñó filosofía y teología de algunos grados universitarios desde 1786 hasta su cierre en 1811 y dio educación secundaria a sesenta indígenas, de los cuales cinco fueron sacerdotes, uno maestro de escuela, uno siguió medicina, otro derecho, otros fueron empleados de escritorio y la mayoría tomaron oficios9.

La isla Rapa Nui fue evangelizada desde 1864 por el Hermano Eugenio Eyraud, SS.CC., procedente de Valparaíso, por lo cual su congregación misionera francesa intervino para su anexión a Chile, y logró su estabilización cultural al obtener el primer obispo Vicario General Castrense Mons. Rafael Edwards visitas anuales de capellanes de la Armada desde 1911, y en 1916 la construcción de una escuela, atendida un tiempo por religiosas Misioneras Catequistas de Boroa10.

En 1880 la terciaria franciscana Carmen Goycolea con otras jóvenes, orientadas por el capuchino Fortunato de Drena, crearon colegios secundarios para niñas indígenas en las misiones de Río Bueno y de San Pablo11.

Las Hermanas de la Providencia, además de formar en 1875 en el Asilo del Salvador en Santiago a María Francisca y María Juana Cullfinhuanco como profesoras que ejercieron en Queule y Bajo Imperial, publicaron en 1899 un Manual de piedad en castellano y mapudungun que “contiene lo principal que debe saber y rezar un cristiano” y un Silabario bilingüe con la tradicional cartilla catequística. El material más reciente de catequesis mapuche fue publicado en 1984 por el misionero P. Francisco Belek, M.M.12.

María del Carmen Fuenzalida Iturriaga fundó en Angol en 1889 para educar a la niña mapuche las Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción, llamadas franciscanas de Angol, hoy extendidas a Bolivia13.

8 Muñoz Olave, R. Historia de la diócesis de Concepción. Santiago, Instituto de Historia de la Universidad Católica de Chile, 1973 (1926). 9 Pereira Contardo, Karin. El Real Colegio de Naturales. Santiago, Publicaciones del Archivo Franciscano N° 73, 2002. 10 García Ahumada F.S.C., E. Los SS.CC. en la chilenización de Isla de Pascua. “La Revista Católica” CIV-1.141 (enero-marzo 2004) 56-61.

11 Uribe, O.F.M. Cap., S. Las misiones capuchinas de Araucanía en la segunda mitad del siglo XIX, 1848-1901, en: Matthei O.S.B. M., Pinto J. y otros, Misioneros en la Araucanía 1600-1900. Un capítulo de historia fronteriza de Chile. Temuco, Universidad de La Frontera, 1988.

12 Belek, M.M., F. y Theisen, E. Jesus taiñ kume ufisa kamañ. Temuco, Instituto Indígena, 1984. Belek, F. Catequesis para el pueblo mapuche, “Servicio” 86 (1984) 206s.

13 Etcheverry Carrasco, Hna. Paulina, Las Prefecturas franciscanas en Misiones en Chile, AHICH 19 (2001) 87-108. ID., Colegio Santa Ana, 1889-1923, en Simposio 450 años de presencia franciscana en Chile, 29-31 octubre 2003. Santiago, Academia Chilena de la Historia, 2004.

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Los salesianos atendieron desde 1889 en la isla Dawson una misión para los indígenas onas y alakalufes o kawaskar de Tierra del Fuego, donde desde 1891 educaban cada año a más de setenta niños, mientras las Hijas de María Auxiliadora desde 1890 educaban otras tantas niñas que aprendieron castellano y los conocimientos primarios y prácticos, mientras la pulmonía y la tuberculosis los iban extinguiendo, hasta que el Gobierno les caducó el contrato en 1911 sin mejorar la situación sanitaria, educativa ni económica14.

Las Hermanas Maestras de la Santa Cruz fundadas en Menzingen, Suiza, han atendido escuelas misionales desde 1902 en Río Bueno, desde 1906 en Quilacahuín, desde 1907 en Puerto Saavedra, desde 1908 en Villarrica, desde 1910 en San Juan de la Costa, desde 1912 en San Pablo y Loncoche, desde 1913 en San José de la Mariquina y Panguipulli, desde 1923 en Purulón, desde 1925 en Cunco donde pusieron liceo politécnico femenino, desde 1932 en Vilcún, desde 1936 en Toltén, desde 1938 en Lonquimay, desde 1939 en Temuco, desde 1970 en Monte Verde, desde 1977 en Máfil, desde 1985 en Huichahue en las regiones IX y X.

4. Introdujeron la educación secundaria y superior

El primer obispo de Imperial, el franciscano fray Antonio de San Miguel, quiso en 1567 fundar Estudio General o Universidad, de lo cual carecemos de más datos, tal vez a causa de las destrucciones de las siete ciudades del sur por los mapuche en 1598 y siguientes; pero fundó al regresar del III Concilio Limense de 1583 el Seminario, que también fue colegio secundario15 sólo posterior al fundado en 1578 por el clérigo don Juan Blas junto a la catedral de Santiago16. El tercer colegio del país fue patrocinado por el Cabildo de Santiago en 1591 y regentado por los dominicos. Los jesuitas llegados en 1593 fundaron en Santiago en 1596 a pedido de los vecinos un colegio preparatorio a la universidad, con el Padre Luis de Valdivia como rector, quien fue docente del primer curso superior de filosofía abierto a seglares en Chile. Expulsados de América en 1763 con deterioro general de la educación secundaria y superior, volvieron a Chile con apoyo del Arzobispo D. Manuel Vicuña Larraín desde 1843 y abrieron en 1856 el Colegio San Ignacio en Santiago, reiniciando su cadena de obras educativas17.

14 Kuzmanich, S.D.B., S. Presencia salesiana. 100 años en Chile. La expansión: 1888-1920. Santiago,

Salesiana, 1990, 67 y 132s. 15 Iturriaga, O.F.M., R. Las escuelas franciscanas, ob. cit., pág. 8. 16 Guarda, O.S.B., G. Historia urbana del Reino de Chile. Santiago, Andrés Bello, 1978, pág. 217. 17 Hanisch, S.J., W. Historia de la Compañía de Jesús en Chile (1593-1955), Buenos Aires – Santiago

de Chile, Francisco de Aguirre, 1974, 191-205, 218.

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Los jesuitas obtuvieron en 1625 rango de Universidad Pontificia para el Colegio Máximo de San Miguel donde impartían desde 1593 filosofía y teología, y en 1685 lo logró el Estudio General Santo Tomás instalado en 1623 en el convento de Nuestra Señora del Rosario de los dominicos en Santiago18, que solicitaban ese reconocimiento a sus estudios desde 1589. Esta universidad dominica de Santiago fue transformada por el rey Felipe V en 1738 en Real Universidad de San Felipe, que además de filosofía y teología tenía desde 1759 un Estudio de matemáticas y enseñaba medicina, con cuyos bienes el gobierno republicano creó en 1839 la Universidad de Chile antes de promulgar en 1842 su ley orgánica19.

5. Impulsaron la enseñanza técnica

En 1837 al llegar de Francia a Valparaíso los misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María pusieron además de escuela primaria un instituto técnico.

La Prefectura Apostólica de la Araucanía, atendida desde 1848 por capuchinos italianos y desde 1901 por capuchinos alemanes, creó escuelas misionales con técnicas agrícolas para hombres y domésticas para niñas, para quienes el P. Félix José de Augusta publicó en mapudungun un catecismo en Valdivia en 1902 y el P. Ernesto Wilhelm de Moesbach otro en Padre Las Casas en 1933, en la tradición de los realizados por jesuitas desde el siglo XVI. El Estado fundó la Escuela de Artes y Oficios en 1849.

Las Conferencias de San Vicente de Paul creadas por el Beato Federico Ozanam en Francia en 1833 para visitar y dar asistencia a los pobres, al crearse en forma similar en 1855 en Santiago, prefirieron promover al pobre por la educación. Fundaron la Casa de Huérfanos San Vicente, en cuyo directorio fue miembro el joven Abdón Cifuentes, lo cual marcó su pensamiento educativo y lo movió a impulsar la enseñanza secundaria técnica cuando fue Ministro de Educación. Obtuvieron la llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que atendieron talleres desde 1877 y abrieron obras similares en Valparaíso en 1885, en 1893 en Limache y en 1907 en Puerto Montt.

Los salesianos desde 1887 abrieron escuela-taller en Concepción, en 1888 en Talca, en 1892 en Santiago para los huérfanos de la guerra con el nombre de Gratitud Nacional, en 1894 en Valparaíso, extendiendo escuelas industriales y agrícolas a lo largo del país. Las Hijas de María Auxiliadora pusieron en Santiago en 1893 escuela técnica femenina y en Talca en 1894 escuela con taller de bordado y confección, antes de continuar con obras similares. Las Hermanas Maestras de la Santa Cruz abrieron en 1958 escuela agrícola femenina en Temuco.

18 Guarda, O.S.B., G. Historia urbana del Reino de Chile, ob. cit., 217-219.
19 Ramírez, O.P., R. Los dominicos en Chile. Santiago, Universidad Técnica del Estado, 1979, 45s.

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6. Extendieron la educación primaria femenina gratuita

Las Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua, llamadas en Chile monjas francesas, pusieron en Valparaíso en noviembre de 1838 una escuela gratuita que comenzó con 145 alumnas y pronto llegó a 400. Enseñaban a contar, lectura, escritura, gramática, redacción epistolar, geografía y labores domésticas20, currículum similar al colegio secundario abierto en 1828 en Santiago por la señora del constitucionalista español José Joaquín de Mora, que sólo agregaba francés, música, dibujo y gestión doméstica.

Las Hijas de la Caridad desde su llegada de Francia en 1854 dieron enseñanza primaria gratuita, además de abrir en Talca en 1858 internado y escuela gratuita entre sus primeras obras21. Las Hijas de María Auxiliadora en 1889 abrieron el primer colegio religioso femenino en Punta Arenas que no llegaba a mil habitantes, escuelas gratuitas en Santiago desde 1893 y colegio en Iquique en 1900 al inicio de su amplia acción en el país. Las Hermanas de la Inmaculada atendieron escuelas en Lebu desde 1878, en Ancud desde 1902, en Puerto Octay desde 1928, dentro de su creciente cadena educativa.

Varias mujeres han fundado en Chile congregaciones docentes: María Gregoria Irízar Arrau en Chillán en 1859 la Congregación de la Purísima Concepción de María, extendida a Temuco y a Santiago; Magdalena de Jesús Guerrero Larraín en Santiago en 1887 la Congregación de la Preciosa Sangre, extendida hoy a Colombia; Sara Cruchaga Aspillaga y Elisa Foster Recabarren en Santiago en 1889 la Congregación del Purísimo Corazón de María, que abrió hogar de niñas en 1896 y colegio en 1899; también en 1889 las carmelitas descalzas Magdalena Correa Albano y Carmela Infante Cerda fundaron las Carmelitas de Santa Teresa, que comenzaron con colegio y librería. En 1920 Primitiva Echeverría Larraín fundó con apostolado escolar el Instituto Misioneras Catequistas de la Sagrada Familia, extendido ahora al Uruguay; Teresita Klump inició en 1932 en Boroa las Hermanas Misioneras Catequistas del Divino Corazón de Jesús hoy Misioneras Catequistas de Boroa, abiertas a la educación, que se han extendido a Brasil; Teresa de Jesús Ortúzar Ovalle fundó en 1944 con apostolado educativo las Hermanas Franciscanas Cooperadoras Parroquiales22.

20 Pérez Walker, SS.CC., María del Carmen. Semillas y cantares. Historia de las religiosas de los SS.CC. en Chile, 1838-1998. Santiago, Pehuén, 2002, 38; 51; 117s. y 136-140.

21 Aliaga Rojas, F. Historia de la Congregación Hermanas de la Providencia en Chile. Santiago, 1993.

22 Documentación en García Ahumada, F.S.C., E. Los cristianos en la historia de la educación, ob. cit., Vol. III: Católicos pioneros en educación en Chile republicano (1810-2000).

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7. Implantaron educación femenina secundaria de nivel europeo

En 1838 las religiosas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y Adoración Perpetua, además de extender la educación gratuita femenina, introdujeron la educación secundaria con programas y materiales traídos de Francia –cientos de Biblias entre ellos–, incluyendo cálculo aritmético, inglés, ciencias naturales e higiene, física, cosmografía, cortesía, historia, literatura y cursos particulares de teneduría de libros23. Las siguieron también desde Francia las Religiosas del Sagrado Corazón de Santa Magdalena Sofía Barat desde 1853, desde 1868 la Compañía de María de Santa Juana de Lestonnac procedente de Argentina donde había sido implantada en 1780 por clarisas chilenas24, y desde Alemania la Congregación de la Caridad Cristiana de la Inmaculada Concepción fundada por la Beata Paulina von Mallinkrodt, llamadas Hermanas de la Inmaculada, desde 1876 en Puerto Montt y antes de terminar el siglo XIX en Concepción, Constitución, Valdivia, Copiapó, Talcahuano, San Fernando, Santiago, Curicó y Cauquenes. Entonces las preceptoras del hogar fueron sustituidas por los colegios femeninos, que ampliaron en lo sucesivo la iniciativa de la mujer en la sociedad chilena25. El Liceo N° 1 de Niñas fiscal se fundó en Santiago sólo en 1894.

8. Iniciaron la educación de huérfanos

Al llegar desde Canadá en 1853 las Hermanas de la Providencia, el Presidente Manuel Montt les confió la Casa de Expósitos de Santiago, donde recibían cada año unos quinientos recién nacidos abandonados allí por sus padres, para confiar su alimentación hasta los cinco años a nodrizas pagadas por el Estado, a quienes instruyeron reduciendo

23 Pérez Walker, SS.CC., María del Carmen, ob. cit., 136-140.

24 Foz y Foz, O.D.N., Pilar. Archivos históricos Compañía de María Nuestra Señora. 1607-1921. Roma, 1984, 42-44; 545-547. Aunque Cuyo, que abarcaba las provincias actuales de San Luis, San Juan y Mendoza, fue desmembrado de Chile al incorporarlo Carlos III al virreinato del Río de la Plata en 1776, siguió dependiendo del obispo de Santiago que envió clarisas para formar a esas Religiosas llamadas de la Enseñanza, hasta que en 1834 fue obispado sufragáneo de Buenos Aires.

25 Vicuña, M. La belle époque chilena. Alta sociedad y mujeres de élite. Santiago, Sudamericana, 2001; Maza Valenzuela, Érica. Catolicismo, anticlericalismo y la extensión del sufragio a la mujer en Chile, “Estudios Públicos” 58 (Otoño 1995) 137-195, ID. Liberales, radicales y ciudadanía de la mujer en Chile (1827-1930),“Estudios Públicos” 69 (Verano 1998) 219-356; Stuven, Ana María. El Eco de las Señoras de Santiago en 1865. El surgimiento de una opinión pública femenina, en VV.AA. Lo público y lo privado en la historia americana. Santiago, Fundación Mario Góngora, 2000; Egaña Barahona, María Loreto. La educación primaria popular en el siglo XIX en Chile: una práctica de política estatal, Santiago, Dibam, 2000, cit. De La Taille, Alexandrine, Ana du Rousier: portadora de la pedagogía del Sagrado Corazón por el mundo, “Pensamiento Educativo” 34 (2004) 355-376.

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notablemente la mortalidad por epidemias, y después dieron enseñanza elemental a los huérfanos, que hasta entonces vagaban por las calles hasta morir26. Hicieron lo mismo en Valparaíso desde 1858, en Concepción desde 1867, en La Serena desde 1872.

Poco después de su llegada en 1855 la congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor ha complementado la reeducación femenina en cárceles con hogares de menores. En 1856 el Pbro. Blas Cañas fundó en Santiago el Beaterio de Nuestra Señora de la Merced de la Casa de María para educar huérfanas, que abrió internado en 1861 con 105 niñas. Desde 1875 las Hermanas de la Inmaculada atendieron asilo de huérfanas en Puerto Montt y desde 1907 en Valdivia. En 1895 María Luisa Villalón Aránguiz fundó principalmente para huérfanos las Hijas de San José Protectoras de la Infancia. La Congregación del Purísimo Corazón de María abrió hogar de niñas en 1896, como se dijo. Las Hermanas de Nuestra Señora de la Merced, que en 1902 llegaron de Francia, desde 1905 abrieron hogar de menores en Curicó y después en Concepción, además de escuelas en Llay-Llay, San Javier, San Carlos, Til-Til, institutos técnicos femeninos y colegios. Desde 1947 las Hermanas Maestras de la Santa Cruz de Menzingen han atendido un Hogar de Niños en Traiguén. El Instituto de la Bienaventurada Virgen María fundado por la sierva de Dios María Ward, llamado de las Damas Inglesas, hoy Congregación de Jesús, atiende hogares de menores en la provincia de Ñuble: en San Ignacio desde 1958 y en San Fabián de Alico desde 1965.

En 1877 los Hermanos de las Escuelas Cristianas se encargaron de la Casa de Huérfanos San Vicente y en 1899 asumieron obra similar en Limache. Los escolapios fundados por San José de Calasanz llegaron en 1889 y desde 1896 a 1934 atendieron Talleres de Huérfanos para mayores de once años, donde se distinguió el P. Mariano Guíu, a quien se ha dedicado una calle casi frente a la parroquia de la Providencia en la capital.

9. Introdujeron la educación profesional superior femenina

Al llegar las Religiosas del Sagrado Corazón, el Presidente Manuel Montt les confió en 1854 la primera Escuela Normal de Preceptoras, inexistente no sólo en América sino en Europa, salvo en Francia y Alemania, con lo cual surgió en Chile la primera carrera profesional femenina, la de maestra. En 1874 abrieron otra en Chillán a cargo de la Hna. Carolina von Lommessen, que tuvo subvención estatal hasta 1878. El Presidente masón Domingo Santa María terminó en 1884 el contrato con la Congregación y trajo educadoras alemanas laicas.

Las Hijas del Corazón de María venidas de Francia, con gran interés por la mujer campesina y obrera, fundaron en 1939 el Instituto de Educación Familiar Social, con una

26 Aliaga Rojas, F. La pastoral social de los huérfanos en el siglo XIX. AHICH 19 (2001) 51-68.

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sección de Dueñas de casa y otra de Educadoras Familiares, con becas de internado para alumnas procedentes de provincias, que en 1956 se integró a la Universidad Católica para dar el título de Educadoras Familiares. Seis de las egresadas iniciaron el Curso Campesino Itinerante, precursor del Instituto de Educación Rural. En 1956 estas hermanas crearon la Escuela de Servicio Social de la Universidad Católica de Valparaíso.

10. Iniciaron la reeducación femenina

En 1855 llegaron a Chile las hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor fundadas para la rehabilitación femenina por San Juan Eudes (1601-1680), y unificadas como congregación en vez de depender de cada obispo por Santa María Eufrasia Pelletier (1796-1868). Abrieron obras en Santiago en 1858, en Valparaíso en 1860 y en La Serena en 1861. El Presidente José Joaquín Pérez por Decreto Nº 366 de 1864 les confió las casas correccionales, por lo que atienden el Centro de Orientación Femenina en Santiago, aunque han devuelto otras obras a Gendarmería por su carácter masivo y su complejidad administrativa. Sor María de San Agustín (Josefa Fernández Concha) tiene reconocidas por la Iglesia sus virtudes heroicas. Atienden también tres colegios y desde Chile se extendieron durante su provincialato a Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil.

11. Impulsaron la educación de limitados mentales

Las Hijas de la Caridad en 1864 abrieron escuela para niños subnormales anexa al Hospicio de Santiago, abierto por benefactores en 1804, aceptado por la Superiora Sor Marta Briquet en 1856. Al jubilar en 1864 la Prof. Rosario Vargas, que había abierto la primera escuela de sordomudas en 1853 al mismo tiempo que el Prof. Eliseo Queroni había abierto la primera escuela de sordomudos en la Escuela Normal de Preceptores siendo su director, la tomaron a su cargo27.

Los Hijos de la Divina Providencia fundados en Italia en 1903 por San Luis Orione comenzaron a dar educación religiosa en Chile a los limitados mentales en 1972 y los Siervos de la Caridad fundados también en Italia en 1908 por el Beato Luis Guanella lo hicieron desde 1979. La Hna. Françoise Bultiauw en el Instituto de Catequesis de Concepción publicó en 1981 un material de iniciación cristiana consistente en fichas

27 Breve Cronología Historiográfica de la Educación Diferencial en Chile, anexo a: Rodríguez G., Claudia y Peña, Rosa Eugenia (Coords.) Primer Boletín de la Carrera de Educación Diferencial con Especialidad en trastornos de la Visión. Santiago, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Facultad de Filosofía y Educación, Departamento de Educación Diferencial, Carrera Educación Diferencial Mención Trastornos de la Visión, 2005.

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para ayudar por una parte a sus padres a ofrecer en casa la vivencia del Evangelio, más otras para apoyar a sus profesores a dar instrucción religiosa sistemática con apoyo en dibujos28. La Universidad Católica Silva Henríquez abrió en 1990 un área de educación diferencial y religiosa.

12. Iniciaron la educación de adultos

Las Hermanas de la Providencia, además de la formación que daban a las nodrizas de los huérfanos desde su llegada, poco después de 1876 en el Asilo del Salvador en Santiago daban a mujeres, incluyendo viudas empobrecidas carentes de hábitos de trabajo, formación religiosa y preparación laboral sistemática. Acción similar realizaron con las encarceladas desde 1858 las hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor. Se adelantaron un siglo a la campaña de educación de adultos entablada por UNESCO.

13. Misionaron en la escuela frente a corrientes secularistas

Los obispos llamaron congregaciones docentes o pidieron a otras aceptar el apostolado educativo para enfrentar el liberalismo, el laicismo y el positivismo. En 1870 llegaron los Hijos del Corazón Inmaculado de la Bienaventurada Virgen María fundados por San Antonio María Claret, llamados cordimarianos o claretianos, con acción misionera donde incorporaron la educativa en Andacollo, Antofagasta, Santiago y Temuco. Las Hermanas de la Inmaculada en 1876 abrieron colegio en Puerto Montt como inicio de una cadena de colegios y escuelas. En 1876 llegó la Congregación del Santísimo Redentor fundada para misionar por San Alfonso María de Ligorio, que puso escuelas en las parroquias a su cargo.

Al predominar corrientes secularistas especialmente en los liceos del Estado por influjo del Instituto Pedagógico creado en 1889 en la Universidad de Chile, la Sociedad Centro Cristiano creada en 1894 por el arzobispo Mariano Casanova multiplicó los colegios secundarios católicos. A petición suya los Hermanos de las Escuelas Cristianas fundados por San Juan Bautista de La Salle en Francia abrieron en 1894 su primer colegio secundario en Santiago, seguido de otros en Temuco, Talca, San Felipe y Valparaíso. Los Carmelitas Descalzos fundados por Santa Teresa de Jesús llegaron en 1889 a Santiago y al año siguiente a Viña del Mar, con apostolado parroquial, misionero

28 Instituto de Catequesis de Concepción. Vayan ustedes también a mi viña. Concepción, 1981.

Ver Prof. C. Reyes, Los impedidos son preferidos de Dios, “Servicio” 73 (1983) 76. Bultiauw, P.

Catequesis con minusválidos, “Servicio” 81 (1984) 22.

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y educativo. En 1900 al llegar a La Serena los Misioneros del Verbo Divino fundados por San Arnoldo Janssen comenzaron a abrir colegios llamados de los padres alemanes, que pronto alcanzaron gran prestigio. En 1934 llegaron a Antofagasta las Damas Inglesas para hacerse cargo del actual Instituto Santa María, extendiendo colegios a San Carlos en 1937, a Santiago y Chillán en 1939 y a La Florida en 1961.

14. Iniciaron el sindicalismo apostólico de profesores

El Hno. Honoré Ayral al llegar de Francia en 1892 fue llamado Hno. Honorato en Chile, donde inició la Colección H.E.C. de manuales pedagógicos y escolares, de amplia aceptación en el país. Como primer director de la Escuela Normal del Arzobispado, en 1906 con base en sus egresados organizó una agrupación con fines mutualistas, profesionales y apostólicos aprobada por decreto arzobispal el 29 de enero de 1910, llamada desde 1914 Sociedad Nacional de Profesores Católicos. Por haber fundado en Valparaíso el Hno. Celso de Jesús, F.S.C., la Sociedad de Maestros Católicos, la asamblea de 1924 acordó cambiar su nombre por Sociedad Sindical de Profesores Católicos de Chile y adherir a la Confederación de Sindicatos Blancos, es decir, no rojos, para defender mejor sus intereses profesionales y económicos e integrarse al movimiento sindical católico.

15. Renovaron la formación pedagógica

Además de iniciar las Religiosas del Sagrado Corazón la carrera de profesora, otras congregaciones han colaborado en formar profesores. El arzobispo Mariano Casanova confió a los Hermanos de las Escuelas Cristianas en 1901 la Escuela Normal del Arzobispado para formar directores de escuelas católicas, hasta que la cerró el arzobispo Crescente Errázuriz en 1925 por falta de financiamiento29. Su último director, el Hno. Emilio F.S.C., dio en 1926 el primer curso de pedagogía en la Universidad Católica de Chile, publicado ese año y el siguiente en la “Revista Universitaria”, antecedente de la carrera de Profesor de Estado inaugurada en dicha Universidad en 1943.

Adela Edwards Salas obtuvo el Decreto Supremo 937 de 1907 para crear la Escuela Normal Santa Teresa, la primera femenina particular en Chile, dirigida primero por normalistas seglares, confiada desde 1928 a la Institución Teresiana fundada en España por San Pedro Poveda, a la cual ella ingresó. En 1925 la Corporación Escuela Normal Santa Teresa obtuvo personalidad jurídica y pudo titular y perfeccionar en Pedagogía para la Educación Básica aún después de la supresión de las Escuelas Normales en 1968.

29 García Ahumada, F.S.C., E. La Salle en la Escuela Normal del Arzobispado de Santiago. AHICH 18 (2000) 107-136.

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Las Hermanas Maestras de la Santa Cruz atendieron desde 1936 una Escuela Normal en San José de la Mariquina, y las Hermanas de la Inmaculada otra en Concepción desde 1964 a 1972.

En 1960 la Pontificia Universidad Católica de Chile abrió la Escuela Normal de Varones “Maximiano Errázuriz”, confiando la dirección inicialmente al Prof. Dr. Gonzalo Latorre, la subdirección al Hno. Maximino Fernández, F.M.S. y con el Hno. Raimundo Barnés, F.S.C., como profesor de Orientación Profesional. Desde 1963 asumió su dirección y administración la Congregación de Hermanos Maristas de la Enseñanza, quedando como director el mismo Hno. Maximino y en cargos directivos y docentes otros Hermanos. En 1968 esta Escuela Normal quedó integrada en la Escuela de Pedagogía de la misma universidad.

Al encargarse en 1951 por unos años los jesuitas de la Universidad Católica de Valparaíso fundada en 1928, el rector P. Jorge González Förster creó la carrera de Pedagogía, y en 1956 inició en Antofagasta como extensión las Escuelas Universitarias del Norte, que desde el año siguiente formaron la Universidad del Norte y en 1990 pasó a ser la Universidad Católica del Norte30.

En 1997 la Congregación Salesiana recibió de la Conferencia Episcopal el encargo de dirigir la Universidad Blas Cañas, que desde 1999 se llama Universidad Católica Silva Henríquez, dedicada principalmente a carreras pedagógicas e investigación educativa y juvenil.

16. Promovieron la participación de los padres de familia en la escuela

Al menos desde 1944 la Acción Católica exhortó a “organizar las Asociaciones de Padres de Familia que tienen inmensa importancia en la orientación cristiana de la educación de un país”31. Los primeros en ponerlas por obra fueron los colegios congregacionistas, que realizan fuera de horario muchas actividades gratuitas con colaboración de religiosos y seglares. Fue un apoyo la revista “Rumbos” creada en 1949 para los padres de familia en la FIDE –entonces Federación de Institutos Dependientes de la Autoridad Eclesiástica– por el P. Raúl Silva Henríquez, S.D.B., quien logró la creación en 1950 de la Federación de Asociaciones de Padres de Familia de los Colegios Católicos adheridos a la FIDE, FEDAP. Sin limitarse a informar en sus reuniones mensuales por cursos sobre calificaciones y disciplina, establecieron Escuelas para Padres con carácter educativo e

30 Hasche SJ, R. La Universidad del Norte 1956-1990. Estudio histórico-jurídico. Arica 1999. González

Pizarro J.A. La Universidad Católica del Norte y el desarrollo regional nortino. Antofagasta,

Ediciones Universitarias, 1996. 31 “Boletín de la Acción Católica en Chile” XII – 6 y 7 (junio-julio 1944) 129.

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introdujeron en los colegios desde 1968 la catequesis familiar de iniciación eucarística con un fin evangelizador de adultos, impulsada después por el Instituto Arquidiocesano de Catequesis32.

17. Aportaron eminentes educadores

Además de San Luis Alberto Hurtado Cruchaga, S.J., cuya acción educativa y catequética ha sido menos puesta en relieve que su más vistosa acción social33, las comunidades religiosas han contribuido a la historia de la educación en Chile con personalidades como los jesuitas Luis de Valdivia, Juan Ignacio Molina, Fernando Vives, Jorge González Förster, Hernán Larraín Acuña y Patricio Cariola, las clarisas ya nombradas Isabel de Landa, Isabel de Palencia e Isabel de Jesús, el obispo franciscano de Concepción fray Luis Jerónimo de Oré, la Hna. Cleonisse du Cormier, SS.CC., la Madre Ana du Rousier, R.S.C.J., la Beata Paulina von Mallinkrodt, Sor Marta Briquet, H.C., la M. Bernarda Morin, los Hermanos de las Escuelas Cristianas Honorato, Emilio, Teodoro y Juan Michelis, los salesianos Guido Tento y el Cardenal Raúl Silva Henríquez, los capuchinos Wolfgang de Kochel y Monseñor Guido Beck de Ramberga, Sor Magdalena de Jesús María Correa, la M. María Luisa Villalón, la M. Magdalena de Jesús Guerrero, la M. María del Carmen del Crucificado Fuenzalida, la M. Sara Cruchaga Aspillaga, Sor Victoria de la Sagrada Familia Echeverría, Adela Edwards Salas, la Hna. Teresa de Jesús Ortúzar, la Hna. Teresita Klump, el P. Esteban Gumucio, SS.CC. y el Hno. Martín Panero, F.M.S., que merecen ser conocidos por sus variadas realizaciones34.

Fecha de Recepción: 12 de noviembre de 2008 Fecha de Aceptación: 30 de noviembre de 2008

32 García Ahumada, F.S.C. La pastoral innovadora en el Colegio de La Salle de la comuna de La Reina. “Anuario 2004. Colegio de La Salle. La Reina”. 50 años de presencia educativa, pp. 86-87.

33 García Ahumada, F.S.C. El Padre Hurtado: catequista, Profesor de Religión y Catequeta. “Catecheticum” 8 (2005) 119-134.

34 García Ahumada, F.S.C., E. Católicos pioneros en educación en Chile republicano (1810-2000). Santiago, Tiberíades, 2006, con bibliografía acerca de cada personaje.

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